LA PRIETA ANZALDUA PDF

Agradecemos a la autora el permiso de su publicacion. Aunque no me protegia del sol tejano de F [C] como la gorra, ahora podia ver en todas direcciones, sentir la brisa, secarme el sudor del cuello. Cuando empece a escribir este ensayo, hace casi dos anos, el vien- to al que estaba acostumbrada de repente se convirti6 en huracan. Abrio la puerta a imagenes viejas que me espantan, fantasmas viejos y todas las heridas viejas. Cada imagen una espada que me atraviesa, cada pala- bra una prueba. Aterrorizada, guarde el bosquejo de este ensayo por un afio.

Author:Zucage Yozshugul
Country:Dominican Republic
Language:English (Spanish)
Genre:Marketing
Published (Last):27 February 2017
Pages:338
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ISBN:200-6-82849-622-7
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Agradecemos a la autora el permiso de su publicacion. Aunque no me protegia del sol tejano de F [C] como la gorra, ahora podia ver en todas direcciones, sentir la brisa, secarme el sudor del cuello.

Cuando empece a escribir este ensayo, hace casi dos anos, el vien- to al que estaba acostumbrada de repente se convirti6 en huracan. Abrio la puerta a imagenes viejas que me espantan, fantasmas viejos y todas las heridas viejas.

Cada imagen una espada que me atraviesa, cada pala- bra una prueba. Aterrorizada, guarde el bosquejo de este ensayo por un afio. Estaba aterrorizada porque en esta escritura, tendre que ser dura con la gente de color que son las victimas oprimidas. Aun tengo miedo porque tendre que Uamarnos la atencion a mucha mierda nuestra como nuestro propio racismo, nuestro miedo a las mujeres y a la sexualidad. Uno de mis mas grandes temores es traicionarme a mi misma, de con- sumirme a mi misma con autocastigo, de no poderme quitar la culpa montada sobre mi espalda por afios.

Con el terror acompafiandome, me sumerjo en mi vida y empiezo el trabajo sobre mi. Las imagenes que me espantan Cuando tenia tres meses, unas viejas manchas rosadas empezaron a apa- recer en mi pafial. Este poema y los poemas subsecuentes sin fuente de referencia provienen de mis propios escritos ineditos. A los siete afios me empezaron a crecer los senos. Mi mama me los amarraba con una faja de algodon ajustada para que las criaturas en la escuela no los pensaran raros en comparacion a sus propios pezones que parecian lunares morenos pianos.

Mi mama me aseguraba un trapo doblado en mis pantaletas. Esto, el secreto negro entre nosotras, su castigo por haber fornicado antes de la ceremo- nia de boda, mi castigo por haber nacido. Mi hermana empez6 a sospechar el secreto nuestro —que habia algo "irregular" conmigo. Lo que queria mi mama a cambio de haberme dado a luz y por criarme era que me sometiera a ella sin rebelion. No objetaba tanto mi desobedien- cia como mi cuestionamiento de su derecho a exigir mi obediencia. En esta batalla por el poder, se mezclaban su culpa de haberle dado vida a una nifia marcada "con la sefia", y pensar que me habia hecho victima de su pecado.

No vi otra reflexi6n. Incapaz de cambiar esa imagen, me retire a los libros y la soledad y me aleje de la gente. Durante todo el tiempo que crecia me sentia como si no fuera de este mundo. Un ser ajeno de otro planeta —me dejaron caer en el rega- zo de mi mama. Un dia cuando tenia siete u ocho afios, mi papa dejo caer en mi regazo una novelita de vaqueros del oeste de 25 centavos, el unico tipo de libro que el podia conseguir en la botica.

El acto de leer me cambi6 para siempre. En las novelas de vaqueros que leia, todos los emplea- dos, los villanos y las cantineras eran mexicanos. Pero yo sabia que los primeros vaqueros fueron mexicanos, que en Tejas eramos mas nume- rosos que los anglos, que las estancias de mi abuela fueron robadas por el anglo voraz. Sin embargo, entre las paginas de estos libros, tanto el mexicano como el indio eran bichos. El racismo que despues reconoci en mis maestros y jamas podria ignorar, lo encontre en la primera no- vela de vaqueros que lei.

Mi papa muriendose, la aorta se le revento mientras que maneja- ba, la camioneta se volteo, arrojo su cuerpo y la camioneta se volc6 raza, gSnero, orientacibn sexual, naci6n sobre su cara. Sangre en el pavimento. Su muerte ocurrio cuando ape- nas entraba yo a la pubertad. El accidente destruyo irrevocablemente el mito de que existia una figura masculina que me cuidaria. Que dios tan estupido y descuidado.

Perdi a mi papa, a dios, y mi inocencia, todo en un golpe sangriento. Cada 24 dias, fiebres violentas me quemaban el cerebro. Fluia de lleno la regla acompafiada por calambres, amigdalitis, y fiebres de F [C]. Cada mes un viaje a los medicos. Una leta- nia monotona de los hombres de bianco durante toda mi adolescencia.

Asi como la sangre en el pafial me habia robado la nifiez, la matan- za en la carretera me habia robado la adolescencia. Y entre mis manos, sin saber como, tome la transformacion de mi propio ser. Nadie te va a salvar. Nadie te va a soltar corta las espinas alrededor. Nadie va a liberarte de las murallas del castillo ni despertarte a tu nacimiento con un beso ni bajarte por los cabellos, ni subirte en su corcel bianco.

No hay nadie que alimente el anhelo. Tendras que hacer, hacerlo tu sola. Habiamos sido como hermanas —ella tenia 16 afios cuando me tuvo a mi. Aunque me queria, solo lo demostraba cubiertamente— en el tono de su voz, en una mirada.

No era asi con mis hermanos —ahi estaba el amor para que todo el mundo lo viera. Eran varones y substitutos de maridos, recipientes legitimos de su po- der. Su lealtad fue y es para sus hijos varones no para las hembras.

Ella y yo sabiamos que no recibiria nada de ellos. Como la mayoria de los hombres, no tenian nada que dar, al contrario necesitaban de las mujeres.

Resentia el hecho de que mis hermanos bien podian tocar y besar y coquetear con ella, pero no mi hermana ni yo. Resentia el hecho de que la jntimidad fisica entre las mujeres era tabu, sucia. Aun asi no me podia descontar. Algo que nunca admitira. Orgullosa de que habia trabajado para asistir a la universi- dad.

Secretamente orgullosa de mis pinturas, de mi escritura, aunque mientras tanto se quejaba porque yo no ganaba dinero con eso. Verguenza de que mis amigos vieran a mi mama, que llegaran a saber que era vulgar—su voz penetrando todo rinc6n.

Siempre cuando entrabamos en un cuarto llamabamos la atencion. No queria que mis amigos la oyeran alardear de sus hijos.

Tenia miedo de que se le saliera algun secreto, de que me criticara en publico. Siempre me hacia pasar verguenza al decirle a todos que me gustaba pasar el tiempo acostada leyendo en vez de ayudarle con el quehacer.

El delito se encontra- ba doblado entre la tortilla. Mis hermanos, mi herma- na y yo empezamos a traer sandwiches de pan bianco a la escuela. Despues de un tiempo dejamos de llevar comida totalmente. No hay belleza en la pobreza, en que mi madre solamente podia darle a uno de sus hijos el dinero para almorzar.

Todos nos pusimos de acuerdo de que se le diera a Nune, el crecia rapido y siempre tenia hambre. No era muy romantico para mi hermana y yo andar vestidas con vestidos y pantaletas que mi madre nos hada de costales de harina porque no podia comprarnos los de la tienda como las otras madres. Bueno, ya no me da verguenza. Mi corazon, se encorvo y rompio, una vez avergonzada de tus costumbres chinas.

Ama, 6yeme ahora, cuentame tu historia, otra vez y otra vez. Nellie Wong" No fue culpa de mi madre que fueramos pobres, sin embargo tanto de mi dolor y verguenza provienen de la traicion entre las dos.

Pero mi madre siempre ha estado ahi para mi a pesar de nuestras diferencias y los golfos emocionales. Nunca ha dejado de pelear; es una sobrevivien- te. Aun hoy puedo oirla discutir con mi padre sobre como criarnos, insistiendo que todas las decisiones se hicieran entre los dos. La puedo oir llorando sobre el cuerpo muerto de mi padre.

Ella tenia 28 afios, fue poco educada, no tenia habilidades comerciales, y aun asi al criarnos sola su fuerza fue mas grande que la de la mayoria de los hombres. Despues que muri6 mi padre, trabaje en la siembra cada fin de semana y cada verano, aun cuando era estudiante en la universidad.

Nota de la traductora.

KEJATUHAN TURKI UTHMANIYAH PDF

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Account Options Sign in. In Borderlandsshe also addresses topics such as sexual violence perpetrated against women of color. Gloria E. Save my name, email, and website in this browser for the next time I comment. Her work, which is often cited by scholars in a wide variety of fields, has challenged and expanded previous views on cultural studies, ethnic identities, feminismcomposition, queer theoryand U.

LA NASCITA DEL LIBRO FEBVRE PDF

Summary Of Gloria Anzaldua 's La Prieta Essay

She has taught Chicano studies, feminist studies, and writing at a number of universities. In addition, she has conducted writing workshops around the world and has been a contributing editor for the feminist literary journal Sinister Wisdom since She has also been active in the migrant farm workers movement. Anzaldua first came to critical attention with an anthology she coedited with Cherrie Moraga, another Chicana lesbian feminist theorist and writer. Titled This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color , the anthology includes poetry, fiction, autobiographical writing, criticism, and theory by Chicana, African American, Asian American, and Native American women who advocate change in academia and the culture at large. It combines prose and poetry, history, autobiography, and criticism in Spanish, English, as well as Tex-Mex and Nahautl.

ISO 639-5 PDF

Anzaldua+La+Prieta

I enjoyed how Anzaldua paid homage to traditional healers and to the story of La Llorona. I thought the message of things not always being what they seem and help coming from the least expected places was especially lovely. The illustrations are gorgeous. Jul 03, Edwin rated it really liked it I think This book does a great job of challenging the history of the Ghost Woman, of Latino folklore, and in dong so, also brings us through the change in expectations a young Latina has of herself.

ISO 16284 PDF

Gloria E. Anzaldúa

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